
La democracia es un régimen político en el que la soberanía reside en el pueblo y es ejercida por éste de manera directa o indirecta. La palabra democracia deriva del término griego δημοκρατíα, compuesto por δημος que significa "pueblo", κρατειν que quiere decir "gobernar", y el sufijo íα; el término por tanto significa, literalmente, "gobierno del pueblo".
Más concretamente, la democracia es una forma de gobierno en la cual, en teoría, el poder para cambiar las leyes y las estructuras de gobierno, así como el poder de tomar todas las decisiones de gobierno reside en la ciudadanía, pues tanto el gobierno central como los seccionales son legitimados por la voluntad soberana, radicada en el pueblo, a través del voto. En un sistema así, las decisiones tanto legislativas como ejecutivas son tomadas por los propios ciudadanos (democracia directa)y/o por representantes escogidos mediante elecciones libres, que actúan representando los intereses de los ciudadanos (democracia representativa).
En la práctica, en la historia inicial de la democracia primó la componente directa (dado que se originó en la Antigua Grecia, más concretamente en la ciudad estado de Atenas, donde por la poca cantidad de ciudadanos resultaba mas facil llegar a una opinion generalizada o consensos entre todos los ciudadanos), pero en la actualidad todos los sistemas democráticos del mundo son principalmente de tipo representativo.
Esta definición general tiene algunos matices. No todos los habitantes de un determinado municipio, región o estado democráticos participan en la política, sino sólo aquellos que ostentan de pleno derecho la condición de ciudadanos, y dentro de éstos, sólo aquellos que eligen participar, generalmente mediante el voto en unas elecciones libres o cualquier otro proceso electoral como el referéndum.
Tabla de contenidos
[ocultar]
• 1 Origen, usos y tipos
• 2 Historia
• 3 Cultura democrática
• 4 Argumentos a favor y en contra de la democracia
o 4.1 Ignorancia popular
o 4.2 La tiranía de la mayoría
4.2.1 Hitler y la democracia
o 4.3 Estabilidad política y guerras
o 4.4 Democracia en la Grecia y Roma antiguas
• 5 Democracia en América
o 5.1 Pobreza
• 6 Democracia económica
• 7 Véase también
• 8 Bibliografía
Origen, usos y tipos
Origen, usos y tipos
Winston Churchill dijo: la democracia es el peor de los regímenes, con excepción de todos los demás que se han probado. El término "democracia" - o más concretamente, el término original en griego antiguo - fue acuñado en Atenas en el siglo V adC. La más famosa de las ciudades-estado de la antigua Grecia suele ser considerada como el primer ejemplo de un sistema acorde a las nociones modernas de democracia. De todas formas, el significado del término ha cambiado con el tiempo, y la definición moderna ha evolucionado mucho sobre todo desde finales del siglo XVIII, con la sucesiva introducción de sistemas democráticos en muchas naciones y sobre todo a partir del reconocimiento del sufragio universal y del voto femenino en el siglo XX. Hoy en día, las democracias existentes son bastante distintas al sistema de gobierno ateniense del que heredan su nombre.
En su uso actual, la palabra "democracia" se utiliza como sinónimo de democracia liberal. Este concepto moderno difiere bastante de cómo el término fue definido y utilizado por los griegos durante la democracia ateniense. Así, aunque estrictamente el término "democracia" sólo se refiere a un sistema de gobierno en el cual la ciudadanía ostenta la soberanía, el concepto de "democracia liberal" amplía esta definición con una serie de condiciones adicionales:
• Una constitución que limita los diversos poderes y controla el funcionamiento formal del gobierno, y constituye de esta manera un Estado de derecho;
• División de poderes
• El derecho a votar o ser votado en las elecciones
• Libertad de expresión
• Libertad de prensa, así como acceso a fuentes de información alternativa a las propias del gobierno
• Libertad de asociación
• Ciudadanos educados e informados acerca de sus derechos y deberes
A partir de lo anterior, algunas personas han sugerido la siguiente definición de democracia: la regla de la mayoría con derechos para las minorías.
Existen muchas variantes del concepto de democracia, algunas de ellas llevadas a la realidad y otras sólo hipotéticas. En la actualidad el tipo de democracia más extendido es la democracia representativa, de hecho se trata del sistema de gobierno más utilizado en el mundo. Algunos países como Suiza o Estados Unidos cuentan con algunos mecanismos propios de la democracia directa. La democracia deliberativa es otro tipo de democracia, menos popular que los anteriores, que pone el énfasis en el proceso de deliberación o debate, y no tanto en las votaciones.
El anarquismo y el comunismo (entendido como la última fase de desarrollo social de acuerdo con la teoría marxista), en su concepción teórica, son sistemas sociales basados en una forma de democracia directa que no cuenta con un Estado independiente del propio pueblo. Muchos regímenes no liberales han auto-denominado su sistema político como democracia popular, reservando el término de democracia burguesa para los regímenes liberales.
Por último comentar que en algunas situaciones en las que sobre el papel rige una monarquía, la forma de gobierno de facto es la democracia representativa, mediante un parlamento elegido democráticamente. Éste es el caso de Canadá y de España, entre otras.
La democracia es una forma de gobierno donde es el pueblo el que toma las decisiones gubernamentales.
Historia
La democracia aparece por primera vez en Grecia en el 500 a.C.. Las pequeñas dimensiones y la escasa población de las polis (o ciudades griegas) explican la posibilidad de que apareciera una asamblea del pueblo de la que formaban parte todos los ciudadanos hombres libres. Esta asamblea fue el símbolo del gobierno popular, sin embargo solo participaba el 25% de la población (apenas 40.000 ciudadanos ya que estaban excluidos las mujeres libres, los esclavos y los extranjeros residentes). En la democracia griega no existía la representación, los cargos de gobierno eran ocupados alternativamente por todos los ciudadanos y la soberanía de la asamblea era absoluta. Todas estas restricciones y la reducida población de Atenas (unos 300.000 habitantes) permitieron minimizar las obvias dificultades logísticas de esta forma de gobierno.
En Roma, la caída de la monarquía etrusca condujo al pueblo al poder conformándose así la República Romana. En ella, el poder legislativo correspondía al Senado y el poder ejecutivo lo conformaban las magistraturas, cuestores, pretores y cónsules entre otros cargos, que eran elegidos por los ciudadanos con derechos, los patricios inicialmente y posteriormente también la plebe, en verdaderas campañas electorales en las que se renovaban, por elección directa, multitud de cargos públicos. Con el tiempo el sistema fue degenerando. Los senadores no eran electos, mas tenían un poder grandísimo. Con la expansión territorial la República se convirtió en difícilmente gobernable y degeneró en los Triunviratos para convertirse, finalmente, en Imperio de manos de Julio César y, sobre todo de Augusto.
Aunque durante la Edad Media se utilizó el término de democracias urbanas para designar a las ciudades comerciales, sobre todo en Italia y Flandes, éstas eran gobernadas en realidad por un régimen aristocrático. También existieron algunas democracias llamadas campesinas, como la de Islandia, cuyo primer Parlamento se reunió en 930, y la de los cantones suizos en el siglo XIII. En escritores como Guillermo de Ockham, Marsilio de Padua y Altusio aparecen concepciones sobre la soberanía del pueblo, que fueron consideradas como revolucionarias y que más tarde serían recogidas por autores como Hobbes, Locke y Rousseau.
El protestantismo fomentó la reacción democrática al rechazar la autoridad del Papa, aunque por otra parte, hizo más fuerte el poder temporal de los príncipes. Desde el lado católico, la Escuela de Salamanca atacó la idea del poder de los reyes por designio divino, defendiendo que el pueblo era el receptor de la soberanía. A su vez, el pueblo podía retener la soberanía para sí (siendo la democracia la forma natural de gobierno) o bien cederla voluntariamente para dejarse gobernar por una monarquía. En 1653 se publicó en Inglaterra el Instrument of Government, donde se consagró la idea de la limitación del poder político mediante el establecimiento de garantías frente al posible abuso del poder real. A partir de 1688 la democracia triunfante en Inglaterra se basó en el principio de libertad de discusión, ejercida sobre todo en el Parlamento.
Las instituciones inglesas influyeron en el continente europeo a través de escritores que, como Montesquieu, encontraban en ellas la realización perfecta de la libertad ciudadana, que quedaría definitivamente incorporada a la democracia occidental con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Para los filósofos del siglo XVIII la esencia de la democracia consistía en el derecho del pueblo a designar y controlar el gobierno de la nación. A partir de la revolución estadounidense se inspiraron en este ideal las instituciones políticas de varios países que, junto con las ideas democráticas expandidas por la Revolución Francesa, y las ideas liberales, constituyeron la base ideológica sobre la que se desarrolló toda la evolución política del siglo XIX. La suma de estas revoluciones se conoce como las Revoluciones burguesas
Las constituciones de 1812 en España y de 1848 en Francia ya son prácticamente democráticas, aunque la democracia española vivió ciertos retrocesos durante el siglo XIX. La evolución democrática inglesa fue mucho más lenta y se manifestó en las sucesivas reformas electorales que tuvieron lugar a partir de 1832 y que culminaron en 1911 con la Parliament Act, que consagró la definitiva supremacía de la Cámara de los Comunes sobre la de los Lores.
Actualmente la mayoría de la población de los países democráticos asume que el desarrollo histórico de la democracia termina con la democracia representativa, que es la solución más ampliamente implantada a nivel mundial, y que ésta puede ser refinada pero no sustancialmente mejorada. Sin embargo, algunos colectivos e individuales a lo largo del mundo defienden que se puede seguir profundizando en la democracia, de ahí el cierto auge del debate en torno a la democracia participativa y la democracia directa.
En aquellos países que no tienen una fuerte tradición democrática, la introducción de elecciones libres por sí sola raramente ha sido suficiente para llevar a cabo con éxito una transición desde una dictadura a una democracia. Es necesario también que se produzca un cambio profundo en la cultura política, así como la formación gradual de las instituciones del gobierno democrático. Hay varios ejemplos de países que sólo han sido capaces de mantener la democracia de forma muy limitada hasta que han tenido lugar cambios culturales profundos, en el sentido del respeto a la regla de la mayoría, indispensable para la supervivencia de una democracia.
Uno de los aspectos clave de la cultura democrática es el concepto de "oposición leal". Éste es un cambio cultural especialmente difícil de conseguir en naciones en las que históricamente los cambios en el poder se han sucedido de forma violenta. El término se refiere a que los principales actores participantes en una democracia comparten un compromiso común con sus valores básicos, y que no recurrirán a la fuerza para obtener o recuperar el poder.
Esto no quiere decir que no existan disputas políticas, pero siempre respetando y reconociendo la legitimidad de todos los grupos políticos. Una sociedad democrática debe promover la tolerancia y el debate público civilizado. Durante las distintas elecciones o referéndum, los grupos que no han conseguido sus objetivos aceptan los resultados, porque se ajusten o no a sus deseos, expresan las preferencias de la ciudadanía.
Especialmente cuando los resultados de unas elecciones conllevan un cambio de gobierno, la transferencia de poder debe realizarse de la mejor forma posible, anteponiendo los intereses generales de la democracia a los propios del grupo perdedor. Esta lealtad se refiere al proceso democrático de cambio de gobierno, y no necesariamente a las políticas que ponga en práctica el nuevo gobierno
No comments:
Post a Comment